
Julia Bachiller
El pasado 12 de julio (2024) Joaquín Echevarría, padre del conocido como “Héroe del Monopatín” Ignacio Echevarría, manifestaba en redes sociales “Nos lo comunicaron por carta firmada por el jefe de la compañía de Majadahonda y comandante del puesto de Las Rozas, y nos la entregó en mano el Teniente de nuestro pueblo. La fotografía corresponde a un acto de homenaje a los caídos de la Guardia civil, en el que incluyeron a Ignacio”.
Agradecido y emotivo gesto de este padre que al igual que otros muchos han sufrido la barbarie de ver como el injustificable terrorismo les arrebata la vida de sus seres más queridos, como el mismo reconoce “Me cambiaste la vida y creo que para bien, aunque duela bastante”.

El 14 de julio (2024) la Guardia Civil conmemora “el Día de la memoria en recuerdo de los Guardias Civiles y sus familias víctimas del terrorismo, con el objeto de mantener su memoria y reivindicar su mensaje ético.”, motivo por el cual esta benemérita institución en los vecinos municipios de Majadahonda y Las Rozas, esta última localidad lugar de residencia de Ignacio Echevarría, decidieron incluirle en tan emotivo recuerdo.»

Por otra parte el Ayuntamiento de Majadahonda, como todos los años, con su alcaldesa al frente, Lola Moreno (PP), realizó el pasado 12 de julio (2024) un acto en la Rosaleda de las Victimas del Terrorismo en recuerdo de Miguel Ángel Blanco en el 27º aniversario de su asesinato. En el cual , tras el responso del párroco de la localidad ,Juan Francisco Pérez Ruano, y guardar un minuto de silencio en memoria de todas las victimas del terrorismo, la alcaldesa y algunos portavoces de los grupos políticos municipales, dieron lectura al manifiesto de la Fundación que lleva el nombre de este concejal asesinado por ETA. Lamentablemente la asistencia al acto cada año se ve más mermada, siendo los políticos locales los que superan en número a los vecinos. Quizás es buen momento para reflexionar sobre por que ocurre esto. Quizás sea momento para reflexionar sobre que este acto no puede convertirse en un «golpeteo de latas» en el que desde la emoción en el recuerdo al homenajeado hay que ponerle no solo recuerdo, año tras año, sino pasión y sobre todo difundir y construir muy bien el relato y los actos. Esto lo digo desde el respeto y el recuerdo a todas las victimas del terrorismo que dieron la vida por y para que nuestra sociedad sea mas libre fuera de la amenza de las pistolas terroristas.


MANIFIESTO XXVII ANIVERSARIO MIGUEL ÁNGEL BLANCO
En el recuerdo imborrable de Miguel Ángel Blanco, carta abierta a tu Memoria. Hace 27 años millones de españoles salimos a las calles para exigir a ETA que no acabara con tu vida. Un 10 de julio te secuestraron y un 12 te asesinaron. Sin la más mínima piedad, desoyendo un clamor popular que atravesó toda la sociedad y movilizó las conciencias de los ciudadanos. No pudimos salvar tu vida, pero mantuvimos la dignidad y la rebeldía cívica más allá del miedo o la apatía.
Llevaban décadas amargándonos la convivencia, hasta tu secuestro ETA había asesinado a 777 inocentes: policías, guardias civiles, militares, jueces, políticos constitucionalistas, periodistas valientes, ciudadanos de toda condición que tenían derecho a vivir y que la banda convirtió en enemigos de su fanatismo identitario, por lo que representaban: la libertad, la pluralidad política, el estado de derecho español. Tú fuiste la víctima 778, una fría cifra, que corresponde a un joven de 29 años bueno y comprometido con su tiempo y su sociedad, un ciudadano valiente que defendía sus ideas sin complejos. ETA te eligió por su cobardía y su odio, no podía permitir que hubiera vascos que se sintieran también españoles y con su compromiso se enfrentaran al totalitarismo terrorista.
Miguel Ángel, tu legado es muy importante: la tortura a cámara lenta a la que te sometió ETA hizo comprender a la inmensa mayoría social que el terrorismo era profundamente dañino, no sólo para sus víctimas sino para toda la sociedad. Que había que responder ante tanto horror e intimidación acumulados, que había que exigir la aplicación de la ley, sólo la ley, pero toda la ley. Sin que lo buscaras tu mirada melancólica, se convirtió en la mirada inocente de todas las víctimas del terrorismo. Aquellos días de julio de 1997 que conmemoramos han construido la conciencia colectiva de una generación, es una obligación moral no pervertirla ni ocultarla. La respuesta social a tu martirio fue ejemplar: nos mantuvimos unidos, firmes, convencidos de que había que parar a ETA y también a sus cómplices, que debíamos protegernos ante tanta humillación y crueldad sin límites. Que debíamos marcar una línea roja aislando al entramado social y político de ETA. En tu recuerdo, que aún perdura en millones de españoles con edad suficiente, se sintetiza el dolor producido por el terrorismo, por todos los terrorismos que ha sufrido España. En tu reivindicación y significación social lo mejor que hemos construido para acabar con la lacra del terrorismo y que se llamó Espíritu de Ermua. Por fin las víctimas del terrorismo conquistaron el lugar que a todas corresponde: el de la centralidad, el de su verdad que reclama justicia, el de su dignidad que los terroristas manipularon vilmente por intereses extremistas.

En aquellos días miles de ciudadanos escribieron cartas dirigidas a tu familia que mostraban solidaridad, rabia, rebeldía, empatía, compasión, hartazgo, impotencia. Y escribieron sobre tu rostro en las imágenes que los vecinos de Ermua pusieron de tu cara en las calles del municipio. Una persona escribió como se puede ver en el cartel de la campaña: ¡Tú y todos! Esto es lo que queremos reivindicar y transmitir a los jóvenes este aniversario: que cada víctima de la barbarie terrorista, cada acción terrorista, cada humillación, cada ofensa ha sido absolutamente injusta y nunca tendría que haberse producido. Que la realidad de las víctimas, las consecuencias del terror son imborrables y no pueden ser blanqueadas, ni relativizadas. Que todas las víctimas son referentes de comportamiento social ejemplar, la antítesis de sus asesinos y cómplices. Que el relato final, todavía hoy sin construir, tiene que basarse en una Memoria ligada a la Justicia. No vamos a admitir el olvido y la impunidad, se lo debemos a las víctimas del terrorismo y a la calidad de nuestra democracia.
Hemos conseguido derrotar policialmente a ETA, gracias, principalmente, a la profesionalidad y sacrificio de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Pero no hemos conseguido que triunfe un relato inequívoco de derrota social y política de tantos años de terrorismo: En 2024, 27 años después, sigue habiendo legitimación del terrorismo en el País Vasco y Navarra, siguen organizándose homenajes a terroristas, existe una gran impunidad: más de 300 asesinatos siguen sin resolverse. Las marcas políticas herederas de ETA siguen sin condenar tu asesinato ni ningún otro y tienen más poder que nunca en un proceso de blanqueamiento y olvido sobre décadas de complicidad con el terrorismo. Seguiremos rebelándonos ante este estado de cosas. Creemos y defendemos una Memoria ligada a la Justicia y nos comprometemos con los valores que representan las víctimas del terrorismo y que son principios éticos y políticos que deben cimentar democracia constitucional. No podemos hurtar a las nuevas generaciones esta parte de su historia reciente. Gracias Miguel Ángel, a ti y a todas las víctimas que sois referentes sociales, vuestro reconocimiento y homenaje permanentes nos hace mejores individual y colectivamente. Es nuestra responsabilidad defender, preservar y transmitir vuestra Memoria. ¡TU Y TODOS!

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